
Salí del burlesque que por años invencibles he necesitado
apenas cerré la puerta, me di cuenta que ya no estaba
se había ido, había desaparecido o se la habían llevado
me senté frente al muelle que el burdel presumía
quise recordar el olor de mujer barata
que a mi testosterona adrenalina ofrecía.
Cerré los ojos y la distinguí entre la nublosa laguna
bañandose entre sudor salado y lágrimas de mujer.
Desnuda bañaba su piel, el agua turbia tocaba su incansable
cuerpo de toques mágicos por hombres urgidos
conocí sus ojos que fantaseaban
sus pechos y la totalidad de su cuerpo
era la puta más cara del congal
sus manos daban comfort
sus muslos simulaban lo virginal del viento.
Tantas noches de insomnio dejé pegadas en su habitación
que el dinero era basura que estorbaba y ensuciaba mi billetera
su boca mágica brillaba en luz blanca cuando llegaba el éxtasis
mi piel estaba impregnado del sudor vivo
y del perfume de su cabello
fueron muchas noches las que aliviaste mi ego
le diste la medida exacta a mis necesidades aberrantes
que mis horas de sueño ya no eran necesarias
tus piernas extendidas eran la coronación
de un principe sin sangre real
te entregabas puta de rosas con sabor virginal
a cualquier persona con pluralidad amorosa.
Aún no recuerdo tu nombre, la consonante...
ni la brisa del mar lo trae
fuiste un enigma o verdad absoluta
fuiste la ciencia que dió respuesta
a mi ambiguedad oculta.
RABESH