Tenías razón cuando me convenciste que eras un simple peatón
definición propia de tu simpleza al expresar sentimientos
No soy un peatón, tampoco soy cursi
eso dejemoslo a los enamorados
a los que se derriten si les cae la soledad
a los que se derriten si les cae la belleza en expreso
No es que esté solo
sino tal vez la cursileria ya se a agotado
no sé lo que escribo porque no lo pienso
brota de mi mente y circunstancia
del puño que debe escribir sin busca de talento alguno
Amo donde estoy, donde soy
pero es inútil pasar la vida vanagloriandola
por honor, repetirlo en demasía
se enfada el lector
para ello existen los cronistas
Que fácil se haría decir
no sé lo que escribo
no sé ¿por qué? escribo
no soy adivinador
tampoco poeta, escritor
quizás no tenga catalogación
la poesía, soneto, verso, prosa...
eso no se dio, estar o no estar en todos lados
Tan poco quiero escribir diarios de un alcohólico
puberto, adolescente, juventud
en situaciones que traen experiencia
que suelen repetirse
Inutil sería contar por qué un joven llora
si el que llora es la inexperiencia explicita
mejor hablar de todos, de nadie
de lo que han visto ojos torridos de oscuro profundo
Se escribe cuando se sueña
se escribe cuando se despierta
gota de sudor corre por llegar al suelo
y convertirse en nada
No eres el diario donde se anotan fracasos interminables
el chico aburrido que escucha platicas de infancia
Ni el mejor amigo que nunca dijo adiós
ni el sueño de aquella mañana húmeda
ni la simbología del cocodrilo entre laberintos
Tal vez el remedio sería
dejar de platicar contigo
joven peatón
porque me quitas el sueño
Porque elevas el subconsciente
permites que pida cigarrillos
y levantarse con ese sabor agrio
del alquitrán y vino tinto.
RABESH